La Fiscalía pidió 11 años de prisión para José “El Chino” Farro por supuesto megafraude de más de 10 millones en la Municipalidad Provincial de Yungay.
El juez Florentino Carlos Sánchez Jamanca, del Juzgado de Investigación Preparatoria Transitorio en Delitos de Corrupción de Funcionarios de la Corte Superior de Justicia de Ancash (Huaraz), señaló para hoy jueves 25 de setiembre de 2025, a horas 3: 30 p.m., la audiencia virtual de requerimiento de acusación contra José Inocente Farro Coronado y otros.
Mientras millonarias pintas con su nombre inundan las calles, la sombra de la cárcel se posa sobre José “El Chino” Farro por un presunto megafraude de más de S/ 10 millones en la Municipalidad Provincial de Yungay. La Fiscalía acusa que se instaló una presunta una red que habría direccionado 7 obras en plena pandemia cuando todos morían por falta de oxígeno.
Las paredes de Áncash no mienten. Están pintadas con un nombre que se repite hasta el cansancio «Chino Farro Diputado». Una campaña multimillonaria que hoy, para muchos, encuentra su presunta y oscura explicación en los pasillos de la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios. José Inocente “El Chino” Farro Coronado, el hombre que busca una curul en la Cámara de Diputados bajo el símbolo de Podemos Perú, el partido del también cuestionado José Luna Gálvez, no solo está a un paso de las elecciones; según la fiscalía, está a un pie de la cárcel. Una contundente acusación fiscal solicita para él 11 años de prisión efectiva por el delito de colusión agravada.
Mientras Farro sonríe en sus afiches, la justicia lo señala como una pieza clave en una presunta red criminal que, en el peor momento de la pandemia del 2020, se habría apropiado de más de S/ 10 millones destinados al mantenimiento de caminos rurales en la provincia de Yungay durante la gestión del alcalde Fernando Casio. Su caso no es aislado, sino que se enmarca en la estructura política de Podemos en Áncash, liderada por el excongresista Betto Barrionuevo, y a nivel nacional por un José Luna investigado por el caso «Los Gángsters de la Política». La pregunta que hoy resuena en las calles es la misma que se hace la fiscalía ¿De dónde sale el dinero para tan fastuosa campaña? Para los investigadores, la respuesta podría estar en los expedientes de estas 7 obras.
S/ 10 Millones en pandemia



Para entender la magnitud del escándalo, hay que retroceder a julio de 2020. Con el país en vilo por la COVID-19, la Municipalidad de Yungay, amparada en un Decreto de Urgencia para reactivar la economía, lanzó 7 procesos de selección para el mantenimiento de caminos vecinales. El monto total era de S/ 10’333,275.99. Una cifra jugosa que, según la tesis fiscal, ya tenía dueños antes de empezar la competencia.
El modus operandi, descrito en la acusación, fue tan burdo como efectivo. El comité de selección, integrado por los funcionarios Edwin Roncal Ascate, Eduardo Vicencio Pineda y Marbil Kenedy Miranda Rimache, se convirtió presuntamente en el brazo ejecutor del fraude. Su tarea era simple y se trataba de sacar de carrera a las empresas que ofrecían precios más bajos y dejarle el camino libre a un solo grupo.
¿Cómo lo hicieron? Descalificaron ofertas más baratas por errores absurdos y menores, como una firma mal puesta o un dato omitido, detalles que la ley permite corregir. Sin embargo, a estos postores se les negó esa oportunidad. En cambio, cuando los consorcios aliados cometían errores similares, el comité miraba para otro lado y les daba luz verde. Una decisión descarada por parte de los funcionarios municipales que generó un perjuicio directo al Estado de S/ 1,599,421.59, la diferencia entre lo que se pagó y lo que se debió pagar.
La corona del chino Farro Coronado
En este entramado, un nombre clave aparece y se trata de Valeriano Leoncio Trujillo Guerrero. Según la investigación, este empresario es la figura que, como un presunto titiritero, se encontraba detrás de todos los consorcios ganadores. Su nombre o el de sus empresas satélite se repetían en las adjudicaciones, evidenciando que no fue una coincidencia, sino un plan perfectamente orquestado.
Y es aquí donde el aspirante a diputado, José “El Chino” Farro Coronado, entra en escena como protagonista. Él fue el representante legal del Consorcio Vial Rinconada, uno de los ganadores. Este consorcio, conformado por la empresa Constructora y Servicios Múltiples ZEUS E.I.R.L., se adjudicó la obra más cara del paquete por S/ 2,394,787.55.
La fiscalía sostiene que la propuesta de Farro tenía las mismas omisiones subsanables por las que otros fueron eliminados, pero a él sí se le perdonó la vida. Es decir, habría sido un beneficiario directo del pacto ilícito. Él presentó la oferta, él firmó los documentos y él, finalmente, habría sido parte del concierto para defraudar al Estado.
Club de empresas amigas
La red operaba a través de un carrusel de consorcios que, en el fondo, eran casi los mismos. Preste atención a los nombres y vea el patrón. Por ejemplo, el Consorcio Vial Rinconada (de Farro): Obra por S/ 2,394,787.55; Consorcio Peruvial: Integrado por Contratistas Generales GUESIL y Valeriano Leoncio Trujillo Guerrero cuya obra es por S/ 4,000,000.00; Consorcio Apa Chico: Integrado por JBV E.I.R.L. y Valeriano Leoncio Trujillo Guerrero. Obra por S/ 847,014.24; Consorcio Vial Bellavista: Obra por S/ 951,874.35 y Consorcio Señor de la Exaltación donde participa la empresa Pórtico Constructora S.A.C., vinculada también al entorno de Trujillo Guerrero.
La repetición de actores, especialmente del señor Trujillo Guerrero, es la evidencia más clara para la Fiscalía de que los 7 procesos fueron un solo gran reparto.
Hoy, mientras José “El Chino” Farro pide el voto de los ancashinos prometiendo fiscalización y honestidad, la Fiscalía le pide a un juez 11 años de cárcel por presuntamente haber traicionado la confianza pública en el momento más vulnerable de nuestra historia reciente. Las pintas en las paredes se despintan con la lluvia, pero las acusaciones en los expedientes judiciales son imborrables. La campaña millonaria continúa, pero ahora, cada nueva pared pintada parece un recordatorio del dinero que, según la Fiscalía, nunca debió salir de las arcas de la Municipalidad de Yungay.