Una trama de presunta corrupción y negligencia deliberada sacude a la Corte Superior de Justicia de Áncash.
El juicio contra la perita Amalia Karina Ángeles Cervantes, cuyo polémico informe fue el pilar para encarcelar al exgobernador Juan Carlos Morillo, ha sido atrapado en un laberinto de «coincidencias» judiciales que lo han sentenciado a morir. El tiempo para hacer justicia se agota, y todo apunta a un plan para garantizar la impunidad.

El escándalo es mayúsculo: dos jueces distintos, designados para juzgar a la perito por Falsedad Genérica, tuvieron que ser apartados del caso. La razón es la misma en ambos nombramientos fallidos: tanto la jueza Rosana Luna León como el juez Rolando Aparicio Alvarado habían utilizado y validado previamente la pericia de Ángeles Cervantes para mantener tras las rejas a los implicados en el caso Morillo. Su imparcialidad estaba rota desde el inicio, y su designación solo sirvió para paralizar el proceso por casi dos años.
Mientras la Corte cometía estos «errores» inexplicables, el reloj seguía corriendo. Ahora, el caso agoniza. Fuentes con conocimiento del expediente advierten que al plazo legal para sancionar el delito solo le restan pocos meses. La cuenta regresiva ha comenzado.
Pese a esta emergencia, la última programación del juicio es para fines de 2025, una fecha que en la práctica es una condena de muerte para el proceso. Es materialmente imposible que un juicio con decenas de testigos y peritos por interrogar atraviese una primera instancia, una apelación y obtenga un veredicto final antes de que la acción penal se extinga para siempre.

La pregunta que resuena en los pasillos judiciales es inevitable: ¿Por qué la misma Corte que actuó con celeridad para usar el informe de la perita contra un gobernador, ahora parece incapaz de juzgarla? Las sospechas apuntan a que no se trata de negligencia, sino de un evidente blindaje deliberado para evitar que una sentencia contra la perita ponga en evidencia la fragilidad de las decisiones judiciales tomadas en el caso más emblemático de la región.