La burla final: mientras la justicia se desmorona, reprograman el show de una prisión preventiva imposible.
Huaraz, Áncash. – La indignación ha dado paso al estupor. En un acto que desafía toda lógica y respeto por la ciudadanía, la audiencia de prisión preventiva contra Susy Ysabel Aponte Polo, alias «La China Polo», ha sido reprogramada para el viernes 19 de septiembre a las 3:00 de la tarde. No se trata de un simple aplazamiento; es la prolongación de una farsa judicial que insulta la inteligencia de toda una región y pone en evidencia la catastrófica gestión de la fiscal Anita Jimena Villarreal Camones. ¿Cómo es posible que se siga adelante con un show que costará miles de soles al Estado, cuando el caso está legalmente muerto por negligencia fiscal?
Millones a la basura: Crónica de un desastre inexcusable
Esto ya no es una coincidencia. No puede serlo. Durante años, unidades de élite como la DIVIAC han gastado más de 8 millones de soles del dinero de todos los peruanos en operativos, seguimiento e inteligencia para desbaratar organizaciones criminales. Años de trabajo, recursos y esperanzas ciudadanas, tirados por la borda por una cadena de «descuidos» tan groseros que rozan lo delictivo.
Repasemos la cronología de este despropósito monumental
• Plazo vencido (Julio de 2024): El plazo legal de ocho meses para que la fiscal Villarreal investigara a «La China Polo» se venció. A partir de ese momento, cada acción era sobretiempo prestado e ilegal.
• Solicitud tardía (Enero de 2025): Más de seis meses después de que su tiempo se agotara, la fiscal solicitó una prórroga. Una petición a todas luces improcedente, un intento desesperado por tapar su inacción.
• Sentencia final (5 de Septiembre de 2025): La Primera Sala Penal de Apelaciones le dio el golpe de gracia: denegó la prórroga. La razón es simple y demoledora: usted, señora fiscal, pidió tarde. El caso está cerrado en su etapa de investigación.

Un teatro absurdo que pagamos todos
¿Qué hace entonces la fiscal Villarreal? En un acto de increíble cinismo, cuatro días antes de que la Sala le notificara su derrota final, solicitó 18 meses de prisión preventiva. Es el equivalente a llamar a los bomberos cuando la casa ya es ceniza. ¿Para qué quiere en prisión a alguien si ya no puede realizar NI UNA SOLA DILIGENCIA MÁS para investigarla?
La reprogramación para el 19 de septiembre solo añade sal a la herida. El juez Miguel Ángel Dueñas Arce presidirá una audiencia para debatir una medida inútil. Se gastarán horas de trabajo de un juez, especialistas y personal logístico para montar un teatro cuyo único propósito parece ser simular que la fiscalía «está haciendo su trabajo». ¡Es una mentira! Su trabajo, en esta etapa, ha fracasado estrepitosamente.
¡Basta de Impunidad! Se exigen actos de corrección urgentes
La actuación de la fiscal Anita Villarreal no puede quedar como una anécdota de incompetencia. Es una afrenta directa a la lucha contra el crimen organizado y un insulto a cada ciudadano que confía en el Ministerio Público. Tantos «errores» seguidos ya no son creíbles.
Lo que Áncash y el Perú entero deben exigir ahora no es solo la prisión de una presunta criminal, sino actos de corrección inmediatos y severos dentro de la fiscalía:
1. Investigación inmediata: La Oficina de Control Interno del Ministerio Público debe iniciar una investigación de oficio contra la fiscal Villarreal por inconducta funcional. Su negligencia ha puesto en riesgo un caso de alta complejidad.
2. Rendición de cuentas: ¿Quién responde por los millones gastados? La ciudadanía merece saber por qué el fracaso de un fiscal echa por tierra una inversión tan grande en seguridad.
3. Reforma sistémica: Este caso debe ser el punto de quiebre para implementar controles más estrictos sobre los plazos y el desempeño de los fiscales. La justicia no puede depender de funcionarios que olvidan las fechas más elementales de sus propios casos.
El 19 de septiembre a las 3:00 p.m., Áncash no verá un acto de justicia. Verá el epílogo de un fracaso, un teatro montado sobre las ruinas de una investigación fallida. La pregunta ya no es si «La China Polo» irá a prisión, sino ¿Quién sancionará a los responsables de esta debacle?