Politiqueros que hacían antes de coderos, hoy no se acuerdan ni con un pan del exgobernador de Áncash, preso en el penal de máxima seguridad de Cerro de Pasco.

«Yo estoy tranquilo con mi conciencia, con mis manos, con la frente en alto, con mis manos limpias. No asesiné a nadie. No soy delincuente y aquí seguiremos soportando esta pesadilla. Yo estoy con un dolor terrible de muela. Uno puede soportar todos los dolores, pero el dolor más grande es cuando uno sufre decepción y tristeza de la gente que se olvida de uno”, mencionó en agosto de 2020, el expresidente regional de Áncash, Cesar Álvarez Aguilar, en la red social Facebook, que damos cuenta en la presente coyuntura política para que la ciudadanía saque sus conclusiones.
