Los recientes acontecimientos en Pataz, Arequipa, Cusco y Ayacucho son una advertencia. Allí, la debilidad de las autoridades y el avance descontrolado de operaciones ilegales derivaron en violencia, muertes y fractura social. Cochabamba debe elegir un camino distinto.
En las alturas de Cochabamba, distrito de Huaraz, la calma comunal se quiebra poco a poco. Desde hace varios años, la compañía minera Reliant Ventures SAC, de capitales canadienses e ingleses, realiza exploraciones en concesiones que abarcan Cochabamba, Carhuaz y Yungay. Hasta hace poco, sus operaciones pasaban casi desapercibidas. Hoy, el escenario ha cambiado radicalmente.
Las recientes publicaciones en revistas mineras y las cadenas virales en redes sociales sobre el potencial de zinc, plata y oro en la zona han encendido los ánimos. Los comuneros reclaman más empleos, mayores beneficios y participación real en los proyectos. Hasta ahí, el reclamo es legítimo. El problema es otro: el desorden comunal y la debilidad de la dirigencia se han convertido en el caldo de cultivo perfecto para la infiltración de la minería ilegal.
@hugo.gonzales.2712 Nevera Osorio Carlos: #Cochabamba ♬ sonido original – Hugo Gonzales 27-12 Se presume que personajes ajenos a la comunidad vienen moviendo los hilos. Se habla de un ex policía de apellido Torres, convertido en comunero apenas hace un año, y Ramón León, viejo conocido en los Conchucos por su supuesta participación en la minería ilegal y procesos judiciales por tráfico de explosivos, aparecen como los principales instigadores. La estrategia es clara: azuzar, dividir, generar caos, para abrir camino al ingreso de operadores ilegales en territorios concesionados.
El portal de investigación www.hugogonzales.com obtuvo un video que correspondería a Never Osorio Carlos, quien incita a una asamblea comunal para el domingo 24 de agosto para abordar sobre las operaciones mineras. Asimismo, cuestionan por su evidente protagonismo a las personas de Oswaldo Flores, a 2 profesores y a los hermanos López-León.
Las señales ya son visibles. En los últimos días, se intentó bloquear las vías de acceso al distrito, impidiendo el libre tránsito de personas y vehículos, un acto tipificado como delito penal. La consigna era forzar la contratación inmediata de un grupo de agitadores, dejando de lado a comuneros que ya trabajan en programas de mantenimiento.
El escenario es peligroso. La minería ilegal nunca llega sola. La experiencia en distintas regiones del Perú lo demuestra: detrás de ella aparecen la delincuencia, el contrabando de explosivos, la prostitución, la trata de personas, la contaminación descontrolada de aguas y suelos. En una palabra: caos.
Áncash tiene la oportunidad de evitar ese destino. Los recientes acontecimientos en Pataz, Arequipa, Cusco y Ayacucho son una advertencia. Allí, la debilidad de las autoridades y el avance descontrolado de operaciones ilegales derivaron en violencia, muertes y fractura social. Cochabamba debe elegir un camino distinto.
La minería moderna y formal, aunque no está exenta de conflictos, ofrece una ventaja clara: puede y debe estar regulada, vigilada y sometida a estándares ambientales y laborales. Una minería responsable genera empleo formal, respeta derechos, paga impuestos y canon, financia proyectos locales y contribuye al desarrollo de la región. La minería ilegal, en cambio, no rinde cuentas a nadie, no deja más que pobreza, contaminación y violencia.
La encrucijada es evidente: ¿Cochabamba se encamina hacia un futuro de minería formal con beneficios colectivos o se deja arrastrar por el espejismo fácil de la ilegalidad?
La respuesta está en la dirigencia comunal. Cochabamba necesita líderes que hablen claro, que no se dejen chantajear ni por la gran minería ni por la ilegalidad. Dirigentes capaces de negociar con firmeza, defender el agua, la tierra y los derechos, pero sin abrir las puertas al desorden ni a la delincuencia.
Hoy más que nunca, se requiere una voz firme: no a los chantajistas que usan el nombre del comunero para sembrar violencia. No a la minería ilegal que destruye vidas y comunidades.
Sí a la minería responsable, moderna y formal que puede ser una oportunidad de desarrollo para Cochabamba y para toda Áncash. La historia ya nos dio lecciones dolorosas. Ancash no puede darse el lujo de repetirlas.
Lo que se acuerde en la asamblea en Bonita, irá a la Sunarp y a la vía judicial por tratarse de un tema técnico – legal con la compañía Minera, por eso la asamblea debe ser impecable.
La convocatoria no ha sido en plenaria y con la firma de todos de la junta directiva, sino habría sido por coacción y amenaza, es por eso que el presidente de la comunidad campesina habria presentado su denuncia ante la fiscalía de Huaraz y la Policía Nacional del Perú.
Cómo es una zona sobre los 4000 msnm e inhóspito los que convocan a la asamblea deben garantizar mínimamente una ambulancia para prestar primeros auxilios a los adultos mayores, mujeres y personas vulnerables, porque corren el riesgo en las alturas. Cómo es una asamblea convocada por presunta coacción y violencia la subprefectura y la PNP deben otorgar las garantías personales a todos los asistentes.
Este medio diálogo telefónicamente con el gobernador del distrito de Cochabamba, Josué Regalado Carlos, señaló que su despacho no ha brindado garantías para la asamblea comunal prevista para el 24 de agosto y que algunas personas bajo presión habrían obligado a los comuneros a asistir a la reunión.