¡Escándalo de evidente prevaricato!
Huaraz, Áncash. – En un acto que la población de Áncash considera una traición a la justicia, el juez Miguel Ángel Dueñas Arce habría cometido el grave delito de prevaricato al emitir una resolución a todas luces ilegal para favorecer a Susy Ysabel Aponte Polo, alias «La China Polo». El fallo, que descarta la prisión preventiva y le impone unas «restricciones» de papel, se sustenta en una investigación que el propio juez admite que ya estaba legalmente muerta.
El fallo: Una burla a la Ley y a la inteligencia
La resolución del juez Dueñas es un escándalo por donde se le mire. A pesar de que una instancia superior —la Primera Sala Penal de Apelaciones— ya había sentenciado que el plazo para investigar a «Los Elegantes de Áncash» venció el pasado 15 de julio, el juez decidió continuar con el show y dictar medidas.
En términos sencillos, esto es lo que ha ocurrido: un juez ha impuesto una sanción basándose en un caso legalmente cerrado y sin validez. Es una maniobra ilegal que solo tiene un objetivo: simular que se hace justicia, cuando en realidad se está garantizando la impunidad de la principal investigada.
Prevaricato: ¿Qué significa para la población?
El prevaricato es uno de los delitos más graves que puede cometer un juez. Significa, en palabras simples, dictar a sabiendas una resolución contraria a la ley para favorecer a alguien. Las «restricciones» impuestas a “ La’China Polo” son nulas, inexigibles y un simple adorno. Con este fallo, el juez no solo ha archivado en la práctica el caso, sino que se ha expuesto él mismo a una destitución y a un proceso penal.
La exigencia de Áncash: ¡Sanción ya!
La población de Áncash, asqueada por este circo judicial, exige una investigación inmediata por parte de la Junta Nacional de Justicia (JNJ) contra el juez Miguel Ángel Dueñas Arce. Un magistrado que presuntamente prevarica para blindar a la cabecilla de una presunta red criminal no puede seguir vistiendo la túnica de la República. La demanda es clara y enérgica: su destitución. La lucha contra la corrupción exige jueces valientes, no cómplices de la impunidad.