Pronto se conocerían a los “felipillos” de las obras públicas en Ancash.
El Primer Despacho de la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios Distrito Fiscal del Santa, a cargo del fiscal Adán Espinoza Matallana, aperturó investigación preliminar por ocho meses al exprocurador Anticorrupción del Santa, Richard Asmat Urcia, por presunto delito de concusión en agravio del Hospital La Caleta, informa en su cuenta personal la periodista Marylu Gambini Lostaunau.
Igualmente, ordenó remitir la carpeta Fiscal a la Policía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios, para que en tres meses recabe las declaraciones del exgobernador regional Juan Carlos Morillo y Richard Asmat, todo ello bajo la supervisión de la Fiscalía.
“Según la disposición fiscal, Juan Carlos Morillo será citado para dar su declaración testimonial en torno a las obras que le solicitaron presuntos emisarios enviados por Asmat con la finalidad de no denunciarlo tal como lo dijo en su oportunidad; sin embargo, Morillo nunca denunció a Asmat pese a la magnitud de tal accionar que claramente lindaba en lo ilegal; al contrario, su largo silencio dejaba sobre el tapete de la duda, si cedió o no a la pretensión del entonces Procurador, que tampoco dijo nada ante tal sindicación”, menciona la publicación.
“En el mundo político regional ancashino, es conocido que las obras se negocian a diestra y siniestra; la historia nos cuenta que antes, eran constructoras vigentes y con buen historial en obras las que pugnaban por ganar las licitaciones y éstas estaban vinculadas a personas del ámbito de la ingeniería y la construcción; hoy, en su mayoría, están cuestionadas, denunciadas y son manejadas por autoridades, políticos, etc, que junto a sus pikichones, que llaman operadores, se encargan de crear “empresitas” constructoras, a los que los vacíos legales en las normas, les permiten consociarse y los que muchas veces, incumplen trabajos en una región, pero se camuflan en otra, precisamente porque el sistema corrupto y los lobistas los avalan y amparan”, indica la nota periodística.
El precandidato Morillo que intenta nuevamente llegar al gobierno regional de Ancash, tendrá la oportunidad de desenmascarar a tanto sinvergüenza que sirven de “felipillo” de autoridades, políticos y de cuanto oportunista habidos y por haber; porque si un procurador, quien tiene la obligación de denunciar actos de corrupción y a los que las cometen, está metido dentro de esa podredumbre, que se puede esperar de los demás.