Las rajaduras y fallas geológicas han dejado más de 30 viviendas inhabitables y destruidas, sumiendo a decenas de familias en la incertidumbre y la necesidad urgente de ayuda.
Pese a la emergencia que atraviesa el distrito de San Luis, el alcalde de la municipalidad provincial de Carlos Fermín Fitzcarrald, Carlos Oyola Ayala, decidió continuar con las celebraciones por el aniversario de la ciudad. Esto, a pesar de que previamente se había comprometido a suspender las festividades y limitarse únicamente a un desfile cívico en solidaridad con las familias afectadas.
La situación en San Luis es crítica: las rajaduras y fallas geológicas han dejado más de 30 viviendas inhabitables y destruidas, sumiendo a decenas de familias en la incertidumbre y la necesidad urgente de ayuda.

Ante esta situación, el barrio Ramón Castilla emitió un pronunciamiento oficial en el que anunció que no participará en las actividades programadas para el aniversario. El documento enfatiza que esta decisión surge del acuerdo alcanzado en una reunión con autoridades locales y el propio alcalde, donde se acordó suspender todas las celebraciones, salvo los actos oficiales del día central. El barrio exige una rendición pública y transparente de los recursos asignados a estas festividades, considerando la emergencia que se vive.
Por su parte, la Unidad de Gestión Educativa Local de Carlos Fermín Fitzcarrald (UGEL-CFF) también publicó un comunicado importante. En él, se señala que, por acuerdo mayoritario, no se participará en actividades generales ni en el acto central del día viernes 6 de junio de 2025, priorizando la atención a las necesidades urgentes de la población afectada. Además, las instituciones educativas de la jurisdicción que decidan participar voluntariamente en el desfile u otras actividades deberán documentar la recuperación de clases para no afectar el calendario escolar.


El rechazo a las festividades por parte de instituciones, barrios e incluso de la comunidad educativa refleja el profundo malestar e indignación por la falta de sensibilidad de las autoridades frente a la emergencia que golpea al distrito.
En redes sociales, la indignación crece y los ciudadanos acusan al alcalde de priorizar la fiesta en lugar de la seguridad y bienestar de su pueblo. La comunidad espera que las autoridades reconsideren sus decisiones y actúen en favor de los damnificados.