El 27 de enero de 2025, con Oficio N° 178-2025, el Director de la Dirección Regional de Salud de Ancash (DIRESA), Ricardo Natividad Collas, propuso a Marco La Rosa Sánchez Paredes, Gerente General del Gobierno Regional, nominar en la dirección de la Red de Salud Huaylas Norte a Ciro Liberato Ramón, removido por graves denuncias de corrupción en el Hospital José Agurto Tello de Chosica.
Corrupción en Hospital de Chosica
El poder del prófugo Vladimir Cerrón no tendría límites en el gobierno de Dina Boluarte. El líder de Perú Libre también tendría injerencia en el Ministerio de Salud, pues se descubrió que el Director del Hospital José Agurto Tello de Chosica, Ciro Liberato Ramón, que es amigo y paisano del exgobernador de Junín, estaría realizando actos de corrupción en este centro médico, informo Willax Noticias, el 9 de setiembre de 2024.
Durante la gestión de Libertado Ramón, el hospital adquirió un tomógrafo que llenó de alegría a los ciudadanos porque por fin podrían contar con este moderno dispuesto médico, pero no es así porque sería de segunda mano. A pesar de eso, el MINSA pagó más de 400 mil soles.
«Ese tomógrafo es de segunda. El hospital de San Juan de Lurigancho le está dando de baja porque ya no tiene los cortes suficientes que piden los médicos para las evaluaciones», declaró una trabajadora del centro médico, quien ocultó su identidad.
Además, agregó: «A lo mucho, si tenemos suerte, servirá para realizar atenciones a 150 personas. El señor Liberato ha pedido un presupuesto, de casi medio millón de soles«, indicó la testigo, quien detalla una cifra distante para lo que se necesita, pues este centro de salud está para atender a 300 mil personas del distrito, además de 150 mil pobladores de la carretera central.
En otro momento, esta mujer confirmó la cercanía entre Ciro Liberato y Vladimir Cerrón: «En sus reuniones ejecutivas que, realizada en el hospital, amenazaba indirectamente diciendo que Él tenía un vínculo muy allegado al señor Cerrón. Lo decía muy abiertamente. Él no puede decir que no porque hay personas que son testigos», remarcó.
Trabajadora fantasma

El Hospital Jose Agurto Tello de Chosica será el día de hoy el centro de atracción de una creciente controversia, luego de que se revelara que una trabajadora fantasma habría cobrado S/ 6 mil sin presentarse al hospital, según reportó el noticiero Ocurre Ahora de ATV, el 5 de noviembre de 2024.
Yuliana Huamán Lapa es la trabajadora involucrada en esta denuncia. Según documentos oficiales, recibió pagos entre abril y junio de 2024 por sus supuestos servicios como digitadora en la Unidad de Referidos del hospital. No obstante, testigos y registros internos confirman que Huamán Lapa nunca fue vista en el hospital y lo peor que nadie la conoce. A pesar de su ausencia, los documentos que validaban sus remuneraciones pasaron sin observaciones por las áreas correspondientes durante tres meses.
ATV destacó que todas las órdenes de servicio y declaraciones juradas se presentaron en regla, con las firmas aparentemente correctas en su momento. Sin embargo, testimonios clave sugieren que este caso va más allá de una falla administrativa y que podría estar relacionado con influencias políticas. Aquí es donde sale el nombre de Vladimir Cerrón, quien se encuentra en la clandestinidad aparece vinculado tanto a Huamán Lapa como a Ciro Liberato, actual director del hospital.
Vínculos con Vladimir Cerrón
La conexión entre Liberato y Cerrón no es nueva. Según la investigación, ambos habrían sido compañeros de estudios en la Universidad de Huancayo. Además, Huamán Lapa tendría afiliación a Perú Libre y habría trabajado en distintas oficinas durante la gestión de Cerrón entre 2019 y 2021, un periodo en el que el líder político consolidó su influencia en varias áreas del sector público.
La hoja de vida de Huamán Lapa muestra que sus años de servicio coincidieron con el ascenso de Cerrón, lo que refuerza la sospecha de que podría haber recibido un trato preferencial debido a su relación con figuras de ese círculo político.
Otras irregularidades
El caso de la trabajadora fantasma ha puesto el foco sobre el Hospital de Chosica, revelando una serie de carencias y problemas estructurales. Un recorrido por el lugar muestra una ambulancia olvidada, en desuso y acumulando polvo frente al hospital.
Las condiciones internas también dejan mucho que desear; niños reciben nebulizaciones en espacios improvisados, y algunos pacientes, como una mujer en tratamiento endovenoso, son atendidos en sillas recicladas en un entorno que carece de los estándares básicos de salud.
La situación en el hospital José Agurto Tello plantea serias preguntas sobre el uso de fondos públicos, en el nivel de supervisión en la administración de recursos y las posibles interferencias políticas en los procesos de contratación.