Fiscal Robert Rojas Ascón fue visto realizando visitas a áreas claves del IOARR La Caleta de Chimbote cuando aún no tenía ninguna designación oficial para investigar dichos casos.

Es un escándalo que el fiscal Robert Rojas Ascón fuera visto realizando visitas a áreas clave como Logística del IOARR Hospital La Caleta de Chimbote, el 10 de septiembre de 2020, acompañado nada menos que por el periodista Henry Pumarica Ramírez, cuando aún no tenía ninguna designación oficial para investigar dichos casos.
Su juramentación formal ocurrió mucho después, el 30 de octubre de 2020. ¿Cómo se explica que actuara con tanta antelación, casi dos meses antes de tener el mandato legal, y en compañía de un periodista?

Peor aún, esta actuación prematura se dio incluso antes de que el propio Grupo de Trabajo del Congreso (que investigaba la corrupción en Áncash) emitiera su informe final el 13 de octubre y formalizara la necesidad de un equipo especial. ¡Rojas Ascón parecía saber cuál sería su rol antes de que siquiera se solicitara oficialmente!

Todo esto huele a un plan premeditado. No puede ser coincidencia que, apenas 20 días después de su designación oficial, este mismo fiscal solicitara la prisión preventiva contra Morillo, basándose en una pericia hoy cuestionada por falsedad.
Y para añadir más sospechas a esta presunta trama, surge otra «coincidencia» alarmante: la reposición en diciembre de 2020 del fiscal superior Jorge Luis Temple Temple, quien convenientemente pasa a ser el superior jerárquico de Rojas Ascón. Según se alega, esta dupla habría reforzado las acciones para mantener a Morillo Ulloa encarcelado injustamente por casi tres años.
La cronología es abrumadora y sugiere un presunto complot donde se adelantaron acciones, se saltaron procedimientos y se utilizó la figura fiscal antes de tiempo, todo con el aparente objetivo de asegurar la caída del gobernador Morillo, dejando a la región Áncash acéfala y vulnerable. Esta situación es una burla a la legalidad y exige la máxima indignación y una investigación exhaustiva para deslindar responsabilidades.