Extraño retraso en las fiscalías de lavado de activos y de medio ambiente hace presumir que allí tendría su “angel milagroso”
La contundente denuncia contra la empresa Colpex internacional sac., conocida como “los impunes del aceite”, no solo expone su presunta asociación ilícita para delinquir, lavado de activos y delitos medio ambientales, sino que pinta también un oscuro retrato de la codicia y la corrupción en el país.
Ya en agosto del 2024, el periodista Juan Carlos Tafur, en su página web www.sudaca.pe, exponía las ventajas y privilegios de los que goza esta empresa, gracias a un “ángel milagroso” que lo proteja de cualquier tipo de fiscalización y lo libra de toda sanción tanto en el sector público y privado y pese a las pruebas contundentes expuestas en esa publicación, nadie en absoluto se ha tomado la molestia de iniciar con las investigaciones respecto a tantas irregularidades juntas.
Ha sido un valiente ciudadano, Mariano Osorio Liñán, que jugándose su tranquilidad, dio un paso trascendental, retando a fiscales y congresistas a salir de su indiferencia y comodidad, para que inicien una profunda indagación respecto a los puntos de cuestionamiento que se hacen respecto a esta empresa, sin embargo esta denuncia que fue presentada en noviembre 2024, a las justas fue derivado el 27 del mismo mes a la fiscalía especializada en lavado de activos y a la fiscalía de medio ambiente, del distrito fiscal del Santa, donde hasta el día de hoy sigue durmiendo en el “sueño de los justos”, dando razón a lo dicho por el periodista Juan Carlos Tafur, que hasta en el mismo ente persecutor del delito, al parecer tendría su “ángel milagroso”.


Colpex es una de esas empresas que hace fortuna con la versión peruana del “libre mercado”, acapara con todo el embarque de aceite de pescado, nada se les escapa a la hora de quitarse de camino a la competencia y si de contaminar el mar se trata no existen escrúpulos ni leyes ambientales que los frene, asi se tienen por bien ganado el nombre de “los impunes del aceite”.