Su accionar desesperado es la demostración más contundente del peligro de obstaculización. Estaría probado, sin lugar a dudas, que en libertad utilizará cualquier medio, legal o ilegal, para atacar a los operadores de justicia, amedrentar a los testigos y destruir la investigación.
Huaraz, Áncash.- Lo que vimos en la última transmisión de “China Polo Dominical” no fue una defensa, fue un suicidio judicial en directo. Acorralada por un pedido de prisión preventiva que la señala como presunta cabecilla de “Los Elegantes de Áncash”, Susy Ysabel Aponte Polo, en un acto de desesperación sin precedentes, ha cometido una serie de delitos flagrantes frente a toda la región, fortaleciendo de manera irrefutable la necesidad de su encarcelamiento inmediato. Sus acciones no solo confirman su peligrosidad, sino que suman años a una posible condena que ya se perfilaba severa.
@hugo.gonzales.2712La China Polo comete suicidio judicial en vivo.
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Los delitos en vivo que sentencian su futuro
“La China Polo” habría cometido un grave delito al atacar directamente a la fiscal Anita Jimena Villareal Camones, llamando entre otros, “fiscal plagiadora” y otros calificativos y adjetivaciones. De otro lado, delató a un nuevo testigo protegido.
Asimismo, se ufanó de tener y usar audios de autoridades, presuntamente obtenidos sin consentimiento. Lejos de un descargo legal, la transmisión fue una performance criminal que la ley peruana castiga duramente.
Sumando penas: Un Futuro tras las rejas
Sí Susy Aponte Polo es condenada, la matemática de la justicia es implacable. A la pena por organización criminal (hasta 15 años) y cohecho (hasta 8 años), ahora se le sumarían los nuevos delitos cometidos en su programa. En un escenario de concurso real de delitos, la presunta cabecilla de “Los Elegantes de Áncash” podría enfrentar una condena acumulada superior a los 20 años de prisión efectiva.
La prueba reina para la prisión preventiva
Paradójicamente, con esta transmisión, ‘La China Polo’ le habría entregado en bandeja de plata al juez Miguel Ángel Dueñas Arce y a la fiscal Anita Villarreal Camones, la prueba definitiva para justificar su encarcelamiento. Su accionar desesperado es la demostración más contundente del peligro de obstaculización. Estaría probado, sin lugar a dudas, que en libertad utilizará cualquier medio, legal o ilegal, para atacar a los operadores de justicia, amedrentar a los testigos y destruir la investigación.
La indignación de la población de Áncash no es solo por la corrupción, sino por la burla sangrienta de quien se siente por encima de la ley. El silencio de la Fiscalía ante estos nuevos delitos es alarmante y roza la complicidad. La prisión preventiva para Susy Aponte Polo ya no es una opción, es una necesidad urgente para detener esta escalada criminal y devolverle un mínimo de paz y justicia a una región que ya no tolera más impunidad.