Ing. Geotécnico advierte que rajaduras y deficiencias estructurales hacen inservible esta obra, que fue licitada por 132 millones, pero que a la fecha se ha pagado más de 600 millones.
Un consorcio Hospitalario ACD sin escrúpulos, un equipo técnico negligente que elaboró el expediente técnico del proyecto y el consorcio Perú Healt, amparado en un convenio espurio de Gobierno a Gobierno con el Reino Unido, con fondos de la Autoridad de Reconstrucción con Cambios (ahora ANIN), fueron decisivos para la defectuosa construcción de la obra denominada: “MEJORAMIENTO Y AMPLIACIÓN DE LOS SERVICIOS DE SALUD DEL HOSPITAL DE APOYO DE POMABAMBA “ANTONIO CALDAS DOMÍNGUEZ”, BARRIO DE HUAJTACHACRA, DISTRITO Y PROVINCIA DE POMABAMBA, DEPARTAMENTO DE ANCASH”, que, desde la etapa de preinversión nació defectuosa.

Según la Contraloría General de la República (Hito de Control N° 1, junio 2023), la construcción del Hospital de Apoyo Pomabamba II-1 enfrentó graves riesgos que comprometieron su continuidad. Un informe de la Comisión Auditora reveló deflexiones y fisuras en las losas del techo, que no fueron atendidas por más de un año, afectando la seguridad de la infraestructura. Además, la auditoría advirtió que no se realizaron evaluaciones de riesgos en la etapa de preinversión, ni en el expediente técnico. Pese a las alertas previas, ni la empresa constructora, ni la supervisión, ni la unidad ejecutora adoptaron medidas correctivas, lo que permitió que la obra avanzara con fallas estructurales ya casi concluidas.
El informe estructural fue presentado hace semanas y recomienda reforzar la estructura principal de la obra (Pabellón A), lo que implicaría un costo adicional superior a S/ 50 millones. Según el contrato entre el Estado Peruano y el contratista, este último está obligado a garantizar la calidad de la obra hasta 10 años después de su entrega. Sin embargo, dada la magnitud del problema estructural, hay un claro incumplimiento: el contratista es responsable tanto del diseño como de la construcción. Se ha reportado que el Consorcio Perú Health, conformado por IBT, LLC Sucursal del Perú y PDCI Peruana de Construcción e Infraestructura SAC, se niega a asumir los costos de la refacción, lo que mantiene la obra paralizada.

Sobre el particular, en entrevista exclusiva, en el programa sabatino de Radio Miramar (de 1 a 3 PM), el Ing. Geotécnico Víctor Hugo Villanueva Najarro, manifestó que, “siendo Pomabambino, me da mucha pena y siento vergüenza ajena, que profesionales vayan a hacer ese tipo de trabajo, que estando en el cuarto piso, se den cuenta que hay problemas en el primer piso y no sé qué pasa con los profesionales en realidad y yo siento pena, pero tengo que decirlo, que, el hospital de Pomabamba se tiene que demoler”… “el estado no sé si va a aprobar esa infraestructura, que ya tiene varias rajaduras, que yo, si fuera presidente pediría que se demuela, porque a futuro va a seguir temiendo fisuras y problemas estructurales”. Y no deja de tener razón, por lo que de darse esta situación los 600 millones de soles invertidos se irían al agua.
Sobrevaluaron descaradamente

Cabe recordar que, el presupuesto inicial aprobado fue de S/ 132’711,821.30 (Resolución Jefatural No 20-2020-PRONIS-UGIR del Programa Nacional de Inversiones en Salud [PRONIS] del Ministerio de Salud [MINSA]), sin embargo, el costo actualizado a julio de 2024, ha crecido hasta S/ 599,896,764.91, un incremento de más del 351% (aumento de 467’184,943.61 soles). Este aumento exorbitante es completamente injustificado y refleja una mala gestión a nivel de ingeniería y de gerencia pública en la ejecución del proyecto.
Hace días atrás la Contraloría General de la República daba cuenta de un perjuicio económico de aproximadamente 81 millones de soles, que ante el inexplicable incremento de costo resulta irrisorio y de cara a la posible demolición de la obra es nada lo dicho por esta entidad, por lo que el Comité Técnico de seguimiento y gestión para la construcción y operación del Hospital de Pomabamba (CT), demanda una auditoría independiente que explique las causas de este sobrecosto, así como la identificación de los responsables de la empresa constructora del Consorcio Perú Health, de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC), la empresa supervisora Consorcio Supervisor Ancash y al equipo técnico del Reino Unido, que deberían haber prevenido y evitado estos problemas.


Retrasos injustificados en la ejecución de la obra.
Según el pronunciamiento emitido por el Comité Técnico, el proyecto, que debía concluir el 7 de junio de 2022, ha acumulado hasta la fecha 969 días de retraso y dado que la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) proyecta entregar la obra el 29 de abril del año 2028, el atraso en el plazo será de 2,513 días (6.9 años). Esta demora es inaceptable y perjudica gravemente a la comunidad, que depende de los servicios que brindará el hospital. Exigimos un cronograma claro y definitivo que asegure la culminación del hospital sin más dilaciones…¡El pueblo exige una obra de calidad y entregada sin más excusas! No descansaremos hasta que este hospital sea una realidad y los responsables de esta crisis rindan cuentas ante la ciudadanía y ante la justicia. ¡Es momento de actuar!